La integración de la Inteligencia Artificial (IA) en las ciencias de la salud representa uno de los avances más transformadores de la tecnología moderna. Mediante el uso de aprendizaje automático (Machine Learning), procesamiento de lenguaje natural y visión computacional, los sistemas informáticos son capaces de analizar volúmenes masivos de datos clínicos, imágenes médicas (como tomografías o radiografías) y registros epidemiológicos para asistir al personal médico en el diagnóstico temprano, la predicción del riesgo y la personalización de tratamientos.
El desarrollo de herramientas explicables y transparentes es clave para construir puentes de confianza entre los científicos de datos, los profesionales de la salud y la sociedad, garantizando una medicina predictiva más justa, precisa y humana.
